La luz, el silencio, el cariño

Cuánto tiempo, ¿verdad?…

Ya ha pasado casi año y medio desde que cerramos las puertas del Baluarte de la Candelaria tras dos intensísimos días llenos de momentos inolvidables. De los buenos, y de los malos. Fueron muchas, muchas horas de trabajo duro, precedidas por varios meses de frenética actividad, que servían de colofón a más de 3 años de trayectoria. Tres años felices, emocionantes, enriquecedores… pero también, por qué no decirlo, salpicados de decepciones.

El 26 de agosto de 2012, a eso del mediodía, los últimos “supervivientes” del proyecto nos volvíamos a ver las caras en el Baluarte. Fue nuestro especial “after”. Nos lo dijimos todo casi sin hablar. No hacía falta, ya sabíamos que nuestro querido Mirador pop no solo estaba tocado, sino que podría acabar hundido. Un cúmulo de circunstancias desafortunadas, decisiones equivocadas y una planificación económica excesivamente optimista, unidas a una situación socioeconómica que empezaba a quemar (aunque inexplicablemente aún no ha llegado a prender), estaban a punto de acabar con todo.

Sin embargo, aún entraba luz. La luz que te aportan las buenas críticas, los agradecimientos, los piropos, el apoyo y los abrazos de los amigos que te dicen que lo que has conseguido, partiendo de cero, es muy grande. “Héroes”, nos llamó J. Gallardo… nunca lo olvidaré. Pero no, no somos héroes, ni tenemos superpoderes. Nos quedaban por delante varios meses de hacer números y más números, y un inoportuno (pero obligado) esfuerzo económico en tiempos de pocas alegrías económicas. Asumidos los errores, y asumidas las pérdidas, en enero de 2013 llegó el silencio.

Pero el tiempo lo cura (casi) todo. Ha pasado suficiente tiempo de esto, y ya es hora de romper ese silencio. Y aunque la idea de volver a hacer ruido surge hace unas semanas, fue ayer escuchando el adelanto del nuevo disco de Modelo de Respuesta Polar cuando recordé algo que ya casi tenía olvidado: El cariño, o mejor dicho el amor(-odio), que personalmente tengo por este proyecto, y que podría resumirse perfectamente en algunos versos de la letra de la canción de Borja Mompó:

“Con la de cosas que me han pasado y lo difícil que es esta empresa, voy a dejar de decir lo mismo (…)
no te hablaré de lo que me pasa, igual empiezo a pensar en algo que vaya bien (…)
…me das asco. Te quiero, te quiero… y habrá que atarlo… tendré que atarlo.”

No podemos prometer nada porque no sabemos dónde nos llevará el destino, así que no nos pidan aún una fecha para una próxima edición… ya se verá qué hay al final del camino. De momento estamos aquí. Somos menos, sí, pero estamos aquí. Y no, no hemos vuelto, porque nunca nos fuimos. Sólo estábamos en silencio, pensando, viviendo… (y en mi caso y en el de algún otro “mirador”, coprotagonizando otro “proyecto” por el que merecía la pena pararlo todo).

En fin, que mientras nos sacudimos el miedo al vacío, utilizaremos los medios a nuestro alcance para apoyar desde aquí, y a través de nuestros perfiles en redes sociales a algunas de las iniciativas, nuevas y veteranas (a ambas les debemos mucho), que están dinamizando la música independiente por aquí y por allá. No seremos un altavoz de todo lo que se organice, que para eso ya está este amigo que tan bien lo hace. Simplemente comentaremos, compartiremos y apoyaremos aquello que nos guste, y con lo que nos sintamos identificados.

Resumiendo… Hola! Qué alegría veros! ¿Qué tal os va?…

Nacho M.

P.D.: Aunque intentaremos volver atrás en las múltiples bandejas de entrada para disculparnos uno a uno, queremos lanzar desde aquí una disculpa generalizada a público, bandas, profesionales, medios, etc que han contactado con nosotros y no han recibido respuesta. Lo sentimos, pero necesitábamos tiempo, esperamos que lo entendáis. Trataremos de evitarlo a partir de ahora. Prometido.

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